Programa de restauración ambiental

El primer gran proyecto de restauración ambiental en Kolijke se inició en 1999, como una respuesta urgente ante un desastre ambiental que devastó amplias zonas de la selva. Lo que entonces era un paisaje erosionado, cubierto de cantos rodados y arenas lavadas, se ha transformado, tras 25 años de trabajo continuo, en una joven selva, en proceso de maduración, que hoy alberga una creciente diversidad de especies y una red de interacciones ecológicas cada vez más compleja y estable. Este proyecto pionero no sólo evidenció la capacidad regenerativa del territorio, sino que también marcó un hito en el modelo de restauración que guía nuestras acciones.

A partir de esa experiencia refundacional, hemos desarrollado múltiples iniciativas de restauración en otras zonas de la reserva, muchas de las cuales fueron invadidas por pastos exóticos. Estas áreas, utilizadas anteriormente como potreros para la cría de ganado, requieren intervenciones cuidadosas para revertir la degradación del suelo y restituir el equilibrio ecológico. Asimismo, hemos impulsado proyectos enfocados en la recuperación de ecosistemas acuáticos y subacuáticos, que enfrentan altos niveles de vulnerabilidad debido a factores como el cambio climático y la contaminación de acuíferos.

Uno de nuestros ejes estratégicos es la conservación y el fortalecimiento de poblaciones de especies clave, mediante la restauración y mejora de sus hábitats. Esto implica no solo proteger las áreas donde estas especies habitan actualmente, sino también ampliar y conectar sus territorios, tanto dentro del ADVC como en los territorios aledaños.

En suma, el Programa de Restauración Ambiental siembra las bases de un futuro en el que la naturaleza pueda sobrevivir en equilibrio con las actividades humanas productivas, reconociendo que la restauración ecológica es también un acto de justicia ambiental y territorial.